Te me haz ido tantas veces…

He justificado tu ausencia una vez más, me digo a mi misma mentiras, no puedo con la verdad. Te me haz ido tantas veces…
Cuéntame de ti,¿a dónde haz ido en tu soledad?,¿cómo te haz sentido?, ¿piensas regresar?. Me haz hecho falta en mi cama, a la hora de la comida, en los mensajes por la mañana, ¿haz pensado en mi?, ¿me extrañas?, yo a ti sí.

Estás en mi a todas horas, aquí sigues aunque ya no estás, eres mi fantasma y los tuyos me persiguen, ¿por qué?, se nos juntaron los infiernos, se fusionaron nuestros miedos.

Me miento, todo va a pasar, el va a regresar.

No estoy enamorada pero lo amo

Ya estoy entendiendo eso de la rutina, que la monotonía te juega una broma y que aveces se está por estar. Pero aun así lo quiero, aunque me ha hecho varias, lo he perdonado, me ha perdonado, nos hemos hecho daño, y aquí seguimos.

ES NORMAL?

no me siento enamorada, no me palpita el corazón como antes y hasta le veo los defectos, no sé, aveces me cae mal, pero lo amo. ¿por qué?

Ojalá fuera un libro.

Si esto fuera un libro te describiría detalladamente, con tus manías, con tus miedos, con tus cosas, con todo lo que te hace ser único. Hablaría de mi, de lo que era antes y de lo que soy después, de lo que fui a tu lado.

Si esto fuera un libro contaría mi historia y tu historia para hacer la nuestra, escribiría poesía al hablar de nosotros, modificaría la verdad, llenaría las páginas de amor.

Una obra basada en la vida real con un poco de ficción, tendría un final feliz, estuviera llena de paisajes y de cosas hermosas, de capítulos originales y de un montón de felicidad.

Nuestros personajes no fueran buenos ni malos, solo personas disfrutando momentos, idealizando, enamorándose. No hubiera confusiones ni enredos, solo aventuras y uno que otro mal entendido para entretener, solo para eso.

Quien lo leyera conocería lo que vivimos, mientras disfruta una tasa de café, como el que te gusta, sentado en su silla favorita, en un lugar tranquilo y deseando ser protagonista.

Si esto fuera un libro perduraríamos. Ojalá lo fuera.

Ausencia.

He dejado de escribir, de escribirle. He perdido el gusto por la lectura, no termino los libros, he perdido a mis amigos, no sigo su ritmo de vida, he salido poco, ya no me parece necesario, y he bebido tranquila, ya no me emborracho. Me he ausentado, me siento distinta.

Sin embargo sigo aquí, con los mismos miedos, inseguridades, problemas existenciales, persiguiendo imposibles, buscando un refugio, sintiéndome sola y acompañada de él.

Para ti #3

Mentí aquél momento en el que dije que era la última vez que te escribía…

Aquí estoy de nuevo pensando en ti pero eso no es novedad, ¿verdad?, despidiéndome por escrito como mejor se hacerlo porque de frente, como tú quisieras, me hes imposible. Y tal vez esto ni siquiera sea un adiós, por el momento no sé lo que sea pero tengo la necesidad de que me leas, sí, ya lo haz hecho, lo sé, pero con una vez más no pasa nada. Si no tienes inconveniente comenzaré:

Es bien sabido que lo que empieza mal termina mal, es por eso que lo nuestro no tenía mucho futuro, nos juntamos en los peores momentos creyendo (o al menos yo) que todo se iba a mejorar y que con el tiempo íbamos a ser felices y quizá si, pero me desesperé, perdón por eso.

Yo no te culpo de nada ¿sabes?, deja de pensar que creo que eres “malo”, muchas veces me victimicé pensando que sólo me querías para un rato y que era un juego, me hacía la inocente, pero tu siempre me dejaste todo muy claro, un día lo acepté y desde ahí supe dónde estaba parada, y no paré de decírtelo… eres como arena movediza, me hundes.

Eres una buena persona pero no te haz dado cuenta, así como yo, tú tampoco necesitas de nadie para ser feliz, para estar tranquilo y encontrar esa estabilidad que tanto estamos buscando.

Si ponemos las cartas sobre la mesa los dos sufrimos por lo mismo, por alguien que no quiere estar con nosotros, lo malo es que en mi caso estuvo conmigo sin estar. Se escucha raro pero es cierto, espero que entiendas esa parte, y si no pues te la explico: estuviste ahí, no digo que no, me ayudaste en tantas cosas que estoy sumamente agradecida contigo y con tu familia, me confiaste y te confié, pasamos ratos agradables y me seguiste cambiando, digo “seguiste” porque desde que te conocí lo haz hecho, soy mejor contigo pero también soy peor, de eso ya hemos hablado así que no voy a entrar en detalles, el punto es que estuviste… pero no estabas, no estabas en pensamiento, en alma ni en corazón, porque aún juntos tú te ibas a vagar a otros mundos, tu cabeza estaba en todos lados menos en el lugar donde nos encontrábamos y no te culpo porque eso me pasaba a mi cuando estuve sin ti.

Somos iguales y diferentes, tu y yo somos la contradicción andando… iguales por aferrarnos a algo que sabemos no obtendremos y aún así mantenemos la esperanza, y distintos porque a diferencia de ti, yo acepto la realidad y me doy de topes con ella, le sufro pero me levanto, y no escondo, no trato de tapar el sol con un dedo y digo que no pasa nada, es más, no “trato”, esa es la palabra, porque te lo dije muchas veces, no hay que tratar, hay que hacer, por eso yo hago… y yo hice lo imposible para que me quisieras, para que fueras feliz conmigo pero perdí, ahora voy a hacer lo imposible para salir de esta, me voy a distraer y voy a pensar en otras cosas.

No te prometo que no estarás en mi mente porque dijera una canción que me gusta mucho “cada día un instante volveré a pensar en ti”, y te voy a escribir, y te voy a decir que te extraño y probablemente te hable borracha y te diga mil cosas, te pido perdón de antemano pero pues ya sabes como me pongo de dramática.

Espero que un día entiendas porque reaccioné de esta manera y que nunca te pase como me pasó a mi, espero que de verdad te llegue lo que estás buscando y la tranquilidad que tanto anhelas, por lo menos para que puedas dormir, por mi parte te voy a extrañar todo el tiempo, ahora mismo lo hago, voy a extrañar tu risa, dormir contigo, tus brazos, tu casa, tu familia, tus perros, hasta nuestras discusiones y estoy deseando que esto no sea lo ultimo que te escriba, mi esperanza sigue ahí, yo te espero. ¡NO TE TARDES!

Otra vez

Mi corazón ya estaba roto, por un momento pensé que todo estaba bien, que poco a poco con un cachito de cinta o de algún pegamiento especial podría remendarlo  y me mentí tanto que me lo creí.

Volví a caer en sus brazos, en su amor, en él, volví a caer con la persona que tanto amaba textos atrás, con ese al que le escribí tantas veces y le lloré, no me pude resistir y mordí el anzuelo porque solamente yo me tropiezo con la misma piedra infinidad de veces, y porque solamente yo creo que la esperanza es lo último que muere, pero ya había muerto y yo no me había dado cuenta.

Lo quise más pero lo quise diferente porque en el fondo de mi ser tenía la certeza de que esto se repetiría, porque lo conozco lo suficiente para saber que él es mi punto débil y que teniéndolo cerca ya no existe nada.

El amor estaba pero no estaba ¿saben?, sé que suena contradictorio pero aún amándolo tanto lo quise de una manera más sensata, o lo quiero, no hablaré en pasado si esto acaba de ocurrir, todavía es mi presente pues me está doliendo como nunca, lo quise diferente porque todo lo que pasamos antes me enseño que no debía confiarme, a que debía estar alerta. Pero lo quise con aquellas ganas que pensé que todo sería distinto, que esta vez me iba a querer de regreso, que iba a luchar por mi.

Que equivocadas todas cuando pesamos que alguien hará algo por nosotros, ¿porqué lo harían?, si mencionamos que siempre hemos sido nosotras quienes intentamos ¿por qué esperamos que todo cambie, que sea distinto?.

Hubo tantas señales en todo lo que vivimos es ta vez y aún así me cegué, pero bueno, bien dicen que de los errores se aprende y si no… pues hay que volver a cometerlos.